Un día un pordiosero se dirigió hacia la ventanilla de un lujoso automóvil Mercedes Benz que estaba detenido en un semáforo, ocupado por un elegante y próspero caballero, y se entabla el siguiente diálogo:
Señor, ¿podría regalarme cien pesos para comer?
- Pero, ¿no te los irás a beber, verdad? - No señor, nunca en mi vida he bebido alcohol.
- Entonces, ¿te lo vas a gastar en cigarrillos? - No señor, no fumo, ni nunca lo he hecho.
- ¿Te los vas a gastar mejor jugando y apostando con los otros pedigüeños? - De ninguna manera. Nunca juego ni apuesto nada.
- ¿Te los piensas gastar en mujeres, acaso? - Jamás he salido con ninguna mujer que no fuera mi novia, convertida luego en mi esposa hasta que me abandonó.
- Entonces toma, no cien, sino mil pesos. Pero vente a comer a mi casa. Quiero invitarte a una buena comida casera y así podrás ahorrarte los cien pesos.
El pordiosero, sorprendido, sube al impresionante auto y ya en el camino pregunta: - Oiga, señor, ¿no se enojará su esposa al ver llegar a alguien como yo y que se siente a la mesa a comer?
-Probablemente sí -contesta el rico- pero valdrá la pena. -
-¿Por qué, señor?
-Tengo interés en que ella vea en qué se convierte un hombre que no bebe, no fuma, no juega, no baila, ni sale con mujeres que no sea su esposa..

Un Chistesito Para Alegrar El Dia
Domingo 20 May 2012
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
  • default style
  • blue style
  • green style
  • red style
  • orange style
You are here: Inicio Intereses Risas y Carcajadas!! Aviones Estos son dos tipos ...
Estos son dos tipos ... PDF Imprimir

Estos son dos tipos que están sentados uno al lado del otro en un avión: Uno está bien preocupado con todo esto del avión, que si se va estrellar, que si no despega, que si se cae después que despega, en fin, todo un completo lío, mientras que el otro de lo más tranquilo disfrutando de todo, tanto así que se queda dormido; de pronto el avión comienza a despegar y el nervioso comienza a sentirse mal a tal punto que le dan ganas de vomitar, pero como no podía ir al baño porque tenía el cinturón puesto, vomita todo sobre el otro que estaba dormido; bueno ya repuesto de todo su malestar, se queda tranquilo sentado leyendo una revista, entonces al cabo de una hora el dormido comienza a despertarse y se va viendo todo lleno de vomito, y el otro se le acerca y en tono amistoso le pregunta:
¿Amigo, ya se siente usted mejor?